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miércoles, 14 de diciembre de 2011

Compra de bonos por parte de los Bancos Centales

Una de las cuestiones planteadas en este blog es la intervención de los Bancos Centrales en la compra de bonos. Aquí hemos defendido que de esta forma no se consigue que el estado deje de gastar de forma desbocada y que se producen efectos colaterales lamentables, porque se pierde capacidad adquisitiva, y esta pérdida es mucho más fuerte en las capas menos favorecidas de la sociedad.

Pero un ode los efectos no comentados es la evolución de los tipos de interés. Como tenemos dos buenos ejemplos de intervenciòn, nos centraremos en ellos. La intervención de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra en la compra de bonos ha alterado significativamente el mercado, bajando los intereses acorto y largo plazo que ha de pagar la deuda. Inglaterra ha sido especialmente hábil en la gestión de esa deuda a largo plazo.

Como puede apreciarse en los gráficos adjujntos, el primer efecto de reducción de los tipos se produce nada más hacer el anuncio, pero ese efecto de reducción de tipos se mantiene también en el largo plazo.



La intervención de los Bancos Centrales está pensada para colocar la deuda, que de otra forma tendría dificultades, y para reducir el coste de esta deuda. Esta esla azón de la diferencia de los costes de la deuda dentro de Europa y en Usa e Inglaterra.

El daño colateral, es que esos gobiernos tendrán mucho más déficit, que irán aumentando el nivel de su deuda pública de forma significativa y que puede llegar el momento en que la situación sea insostenible.


viernes, 9 de diciembre de 2011

Inglaterra ¿fuera?

En un esfuerzo por estabilizar la zona Euro, Alemania, Francia y otros 21 países han decidido ceder soberanía para llevar un control mucho más estrictos de las finanzas públicas. Los países tendrán sanciones automáticas por los incumlimientos de los objetivos de déficit y deuda. Tendrán que presentar sus presupuestos nacionales en Europa para que sean previamente aprobados. Los acuerdos se adoptarán mediante tratados bilaterales que requieren un plazo de aprobación mucho más corto y no requieren la reformulación del tratado de Lisboa.

Ante estos planteamientos Inglaterra ha decidido estar fuera. Es más se le ha invitado a salir. No quieren perder su independencia económica ni estar sometidos a la disciplina de europa, pero querían mantener el derecho de veto. Desgraciadamente para los ingleses, la situación en la que se encuentra Europa obliga a apostar decididamente por el proyecto.
¿Tiene sentido esto de la autonomía económica para los ingleses? ¿A qué se refieren? Básicamente a tres temas:
  • mantener la posibilidad de no estar sometidos a un poder supranacional que les imponga una política fiscal (déficit/deuda);
  • mantener la libra y por lo tanto la posibilidad de emitir dinero, de que el Banco de Inglaterra pueda poner en marcha la imprenta; 
  • mantener un sector financiero clave para Inglaterra al margen de las normas financieras dictadas dentro del Euro.

Vale, pero eso ya lo tienen ahora. ¿Cómo les va?:
  • El gobierno inglés lleva dos años con un déficit de un 11,2% sobre su PIB. Este año si todo va conforme a lo previsto acabará en el 8,2%. El más alto entre los países desarrollados. Esto está haciendo crecer de forma esponencial la deuda pública. De momento los vencimientos de la deuda los tiene planteados a largo plazo, pero neceista dinero para cubrir las nuevas necesidades del estado;
  • Por eso, el Banco de Inglaterra está imprimiendo de forma muy agresiva Libras. Está monetarizando la deuda, es decir, está comprando deuda inglesa con esas Libras recien impresas. Ya ha creado 431 billones de dólares con la intención de evitar la recesión. No lo conseguirá.
  • Lo que sí han conseguido es una depreciación significativa de la Libra. La capacidad adquisitiva de los ingleses se ha reducido de forma muy significativa y como es un país que prácticamente no produce nada e importa todo, ha visto crecer su inflacción rápidamente. Los ahorradores ingleses, especialmente los que tienen sus ahorros en fondos de pensiones, han perdido con la bajada de la bolsa buena parte de su capital, y lo que les queda cada vez produce menos y tiene menos capacidad adquisitiva. El tema está complicándose mucho para los jubilados.
 ¿Y todo esto de qué va?
Al final estamos metidos en una lucha a gran escala. Se trata de ver cual será la moneda de referencia del mundo. La hegemonía del dólar está ya totalmente cuestionada, y Europa se ha propuesto hacerle frente con una moneda propia. Con un Euro que desde su creación se ha apreciado considerablemente frente al dólar. Con un euro que ya es la moneda que más se utiliza en las transacciones internacionales, Con un euro que se apoye en unos fundamentos económicos fuertes y sostenibles.

Ahora el dólar es la moneda de reserva de referencia. Pero la actitud americana, que les permite imprimir moneda sin ninguna cortapisa ni responsabilidad, provocará tarde o temprano que los tenedores de esos dólares vayan buscando compensar sus carteras de reservas con otras monedas.

Dentro de esta pelea, lo que está claro es que las monedas nacionales que hasta ahora pintaban algo, rápidamente van a dejar de hacerelo. Todos aquellos países miembros de la unión europea con moneda propia van a verse abocados a adoptar el euro, porque su moneda no será reconocida en las transacciones internacionales. Estoy convencido de que la Libra cada vez va a pesar menos en este contexto internacional y que esa autonomía que buscan los ingleses a medio plazo va a ser catastrófica para sus intereses.

Y para eso, para tener un euro moneda de referencia internacional, es necesario poner remedio a la situación de deuda y déficit explicada en el siguiente gráfico. Es necesario establecer unos fundamentos económicos sólidos que nos permitan alcanzar la meta.



El camino a priori puede resultar tortuoso, pero nadie negará que está claro.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Prima de riesgo. Implicaciones

La prima de riesgo de los países europeos se han convertido en las grandes protagonistas de las noticias económicas de estos días. Ni siquiera la campaña electoral ha logrado eclipsarla dentro de Europa.

Recuerdo que la prima de riesgo, es el interés adicional que se debe pagar por la deuda del estado sobre el precio que pagan los alemanes. Ayer por ejemplo, la deuda se colocó a un 7%, con una prima de riesgo que superaba el 5% sobre el bono alemán, y eso que tuvo que intervenir el BCE comprando deuda española. Nunca nuestro país había pagado tanto por colocar la deuda dentro del Euro.

Otra de las caracteríasticas de estos días es que el incremento de la prima de riesgo se está generalizando en Europa. Ya no son sólo Grecia, Portugal, Irlanda o Italia. Ya estamos nosotros y se nos ha sumado al lío Francia. Parece que todos los países europeos menos uno tienen problemas para colocar su deuda.
No voy a insistir mucho en como hemos llegado hasta aquí. En como el país mejor situado en relación al déficit y la deuda en Europa cuando comienza la crisis económica se ve envuelto en este lío. En como una gestión nefasta de la crisis, del déficit y de la deuda nos ha colocado donde estamos. No quiero extenderme y menos a dos días de unas elecciones generales. Pero manda narices. Este problema que España podía haber evitado tranquilamente, se está extendiento por Europa. Y uno se pregunta por qué.Y sobre todo porqué otros países con más deuda y déficit público como Estados Unidos e Inglaterra no se encuentran metidos en la misma turbulencia.

Diferentes políticas, diferentes resultados. Me explico.
Los bancos centrales de Estados Unidos e Inglaterra están funcionando como prestamista de última instancia. ¿Qué es esto? En puridad económica una aberración. Cuando un Estado emite deuda, y no tiene comprador de esa deuda, es decir cuando gasta mucho más de lo que ingresa, el banco Central correspondiente compra esa deuda. Lo puede hacer directamente en el momento de emitir la deuda o indirectamente, comprándosela a los bancos.

¿Cómo? Dándole a la máquina de producir papelitos que llamamos dinero. Sí, así. Con algo tan sencillo como una imprenta deciden que tienen dinero para pagar sus deudas y déficits. Esto se llama monetarizar la deuda. Recordad que el dinero emitido por los bancos centrales no está respaldado por el oro ni por ningún otro activo.

¿Qué pasa entonces con el valor del dinero? Lo mismo que con cualquier otro bien que pasa de escasez a abundancia. Baja su valor. Cada vez se necesitan más unidades monetarias para comprar los mismos bienes y servicios. A corto plazo no parece que pase nada, pero a largo las desigualdades son bestiales. Las capas sociales menos favorecidas son las que más sufren estas políticas, empezando por los pensionistas, porque el dinero no se reparte equitativamente entre toda la población. Ese dinero irá a un contratista del gobierno no a todos los pensionistas, por seguir con el ejemplo.Inundan el mercado de dinero. Por lo tanto no tienen problemas de colocación de la deuda y no están sometidos a la presión de los mercados con las primas de riesgo.  También es probable que se produzca una devaluación de la moneda en cuestión.
Y ¿solucionan algo? Sólo el corto plazo. Sólo la prima de riesgo. El problema a largo sigue empeorando. Siguen con déficits públicos inmanejables y con una deuda pública creciente. Se da tiempo a los gobiernos pero no se pone ninguna solución a los problemas reales. La voracidad del estado se mantiene y los políticos siguen ejecutando promesas insostenibles.

Ahora los datos. Inglaterra, donde el 17% de la deuda se ha monetarizado, se ha comprado con más papelitos, ha conseguido un déficit público de un 11%, ha devaluado su moneda un 25% y tiene una inflaccion superior al 5%. ¿Y ahora quieren dar lecciones en Europa? Su deuda pública sigue creciendo a ritmos bestiales y no consiguen crecimientos económicos significativos que puedan resolver el problema a largo plazo. De nuevo unos políticos que demuestran como decir que hacen pero no hacer nada.

¿Y en Europa? Aquí la posición fundamentalmente de Alemania, es la de no dejar intervenir al BCE en el mercado. No quiere que la deuda de los estados se acabe monetarizando y que los problemas de déficit públicos no se resuelvan. Por eso la ayuda a los estados intervenidos, su compra de deuda, se parcializa y siempre es a cambio de ir tomando medidas. En el caso griego, como ya comentamos, la paciencia llegó al límite y Europa se plantó. Había promesas pero no estaban resapadadas ni con hechos ni con resultados.

La gran pega que tiene esta forma de actuar, es que a los estados se les deja frente a los mercados, que evalúan permanentemente las promesas, los hechos y los resultados que se van consiguiendo. Como en realidad de promesas estamos llenos, de hechos vacíos y de resultados yermos, los mercados valoran negativamente a cada uno de los estados miembros del Euro. No hemos hecho nada para cambiar la situación.

En el fondo Alemania tiene razón en su planteamiento. No sirve de nada la intervención del BCE si los estados no cumplen con sus compromisos. Si no realizan ajustes y no toman las medidas necesarias para que la economía crezca. Estamos de acuerdo con Alemania en que soltar dinero sin parar a cambio de nada no sirve.

¿La realidad para Europa cual es? A corto el BCE está interviniendo en los mercados comprando deuda o actuando como prestamista de última instancia.

A medio plazo cada estado deberá llevar una disciplina presupuestaria y realizar las reformas necesarias para que la economía progrese. Es una medicina mucho más dura a corto que la monetarización de la deuda, pero a largo plazo consigue resultados mucho mejores. en el fondo será un paso más en la pérdida de autonomía económica de los estados, que es muy parecida a lo que ya se está produciendo con las Comunidades Autónomas en España.

Esta péredida de autonomía supone algún trauma para los ciudadanos. Probablemente sea el político el que se encuentre más vigilado y cuestionado, pero al ciudadano poco le importa. Siempre y cuando los intereses de España se defiendan de forma razonable en los organismos europeos.

Pero no nos engañemos. Los políticos son los que nos gobiernan, y son ellos los que no tienen ningún interés en tomar esas medidas. Son ellos los que van a pedir cada vez de forma más insistente y unánime la intervención del BCE. Tiempo al tiempo.

En definitiva desde aquí apoyo la medicina más dura aplicada en Europa.