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miércoles, 28 de diciembre de 2011

Las cosas están cambiando

La economía brasileña ha sobrepasado en tamaño a la inglesa, y se espera que en dos años más supere también a la francesa. China por su lado sigue en su guerra particular corriendo para alcanzar a Estados Unidos.

Las cosas están cambiando muy rápido. Lo que hasta ahora llamábamos países en vias de desarrollo han alcanzado ya un nivel que supone que los pesos económicos establecidos en el último siglo ya no son válidos. Ya no se comenta que el 50/70% del crecimiento mundial viene de esos países. De lo que se habla abora es del peso económico que han alcanzado y del consiguiente peso político que quieren representar.

Dentro de este contexto internacional es donde se está jugando la partida del Euro. Frente a los fatalistas que han enterrado ya el proyecto varias veces, mantengo que en realidad es el único viable. Ni siquiera Francia o Alemania tienen por sí solas peso para pintar algo a nivel internacional. El único proyecto viable en realidad es el Euro. Lo que no entiendo es la voluntad de los ingleses de apartarse, y la noticia de Brasil no hace sino confirmar mi planteamiento. En los próximos años las batallas económicas se van a dar entre grandes bloques.

Está claro que Estados Unidos seguirá, aunque como ya hemos comentado, irá perdiendo peso para acabar perdiendo su estatus de moneda reserva. Están jugando mucho con la moneda y los tenedores de Dólares van a perder mucho dinero. La emisión de moneda tan salvaje que están realizando de momento no ha provocado daños colaterales, pero esto es como las crisis financieras, en el momento en que estalle será imparable. Por otro lado tiene un déficit que no parecen dispuestos a atajar y que en un par de años les dejará la deuda pública por encima del 100% del PIB. Habrán llegado al punto de no retorno, y menos para una economía en la que el sector público pesa tan poco.

China ha llegado para quedarse, aunque todavía tiene que sufrir una gran crisis económica porque su modelo no se sostiene. Un modelo basado en la exportación, la inversión inmobiliaria con la burbuja pertinente y la inversión en infraestructuras tiene que cambiar. La burbuja inmobiliaria ya empieza a estallar. Hay muchas provincias y ciudades donde las ventas han bajado a menos de la mitad en el último año.

La India sigue su camino avanzando de una forma menos expectacular que China, pero con una democracia. Les queda mucho por hacer y esto en el tiempo pasará a ser una oportunidad de mejora.

Sudamérica con Brasil al frentre tendrá que plantearse su papel en el mundo. Tendrá que librarse de la influencia americana y buscar su propia identidad. Tiene recursos naturales suficientes para ser un gran continente. Necesita gobiernos democráticos y el imperio de la ley.

Europa necesitará integrarse, formar un bloque y reinventarse. El euro ya es una gran moneda a nivel internacional. Los últimos acontecimientos le han hecho perder peso, pero estos problemas si se afrontan correctamente, pondrán al euro en una posición envidiable. Uno de los grandes retos que tiene que resolver es el energético. La dependencia del petróleo y del gas que no se produce en Europa deben rompense. Tienen que desarrollarse tecnologías que logren hacernos energéticamente autosuficiente.

miércoles, 14 de diciembre de 2011

Compra de bonos por parte de los Bancos Centales

Una de las cuestiones planteadas en este blog es la intervención de los Bancos Centrales en la compra de bonos. Aquí hemos defendido que de esta forma no se consigue que el estado deje de gastar de forma desbocada y que se producen efectos colaterales lamentables, porque se pierde capacidad adquisitiva, y esta pérdida es mucho más fuerte en las capas menos favorecidas de la sociedad.

Pero un ode los efectos no comentados es la evolución de los tipos de interés. Como tenemos dos buenos ejemplos de intervenciòn, nos centraremos en ellos. La intervención de la Reserva Federal y del Banco de Inglaterra en la compra de bonos ha alterado significativamente el mercado, bajando los intereses acorto y largo plazo que ha de pagar la deuda. Inglaterra ha sido especialmente hábil en la gestión de esa deuda a largo plazo.

Como puede apreciarse en los gráficos adjujntos, el primer efecto de reducción de los tipos se produce nada más hacer el anuncio, pero ese efecto de reducción de tipos se mantiene también en el largo plazo.



La intervención de los Bancos Centrales está pensada para colocar la deuda, que de otra forma tendría dificultades, y para reducir el coste de esta deuda. Esta esla azón de la diferencia de los costes de la deuda dentro de Europa y en Usa e Inglaterra.

El daño colateral, es que esos gobiernos tendrán mucho más déficit, que irán aumentando el nivel de su deuda pública de forma significativa y que puede llegar el momento en que la situación sea insostenible.


martes, 6 de diciembre de 2011

Sostenibilidad del sistema

La semana pasada tuvimos una muy buena noticia. El empleo en USA había crecido de forma considerable rebajando la tasa de desempleo al 8,6%. La mayor bajada mensual de los últimos años.120.000 puestos de trabajos fueron creados en noviembre (140.000 en el sector privado y -20.000 en el sector público).

Estos datos alentaban una recuperación en una de las potencias económicas, cuando además todas las noticias europeas son especialmente negativas. En Europa no dirigimos hacia una recesión y en USA parece que empiezan a crecer también en el empleo. Aunque debajo de estos datos de empleo se encuentre un gran componente estacional provocado por las contrataciones navideñas del comercio, no deja de ser una buena noticia.

Si embargo dentro de los porcentajes siempre existe un numerador y un denominador que quizás requieran de una perspectiva más amplia en el espacio y en la propia definición del indicador.

Cuando los tados de empleo se miden sobre el total de la población entonces los resultados parecen muy diferentes.  Incluso en USA los datos empiezan a europiarse. Ahora sólo el 58% de la población está trabajando, muy lejos de los 66% vividos en las épocas de mayor explendor. Y eso que hablamos de un país donde el crecimiento de la población se acerca a un 3% anual. No estamos hablando de la Vieja Europa donde la población se encuentra estancada y envejeciendo.

Entonces empiezan a plantearse otras preguntas, ¿Es el sistema sostenible? Con este porcentaje de población trabajando puede un sistema público sobrevivir o hemos llegado al final de un sistema.
Estos datos trasladados a nuestro pais donde ahora trabajamos unos 17 millones de personas, de los cuales 3,5 millones son empleados de las administraciones públicas,  sobre una población total de 45 millones, son todavía mucho más dramáticos. ¿Pueden 14 millones de trabajadores del sector privado mantener a una población de 45 millones? ¿Pueden 17 millones de trabajadores totales mantener a 45 millones? ¿un 37% de la población puede mantener al otro 63%?

El problema no se queda aquí. La población envejece y somos más cada vez los jubilados. La medicina mejora nuestra esperanza de vida. Es un verdadero avance de la humanidad que seguro se va a multiplicar en las próximas décadas. ¿Será entonces el sistema sostenible? ¿Moriremos de éxito? Está claro que no será sostenible con las premisas con las que ahora está construído. Tendremos que hacer las cosas de forma diferente.

Y por si fuera poco, los 8,5 millones de jubilados que ahora tenemos en España votan. Esa parte de la población que requiere más serviciós públicos (medicina, pensiones, servicios sociales...) van a convertirse en la mayoría relevante en las elecciones.

Está claro que todos los paradigmas con los que nos hemos criado deberán replantearse. España debe asumir muchos retos a corto, el saneamiento del sector público, la reforma del sistema financiero y la competitividad de nuestro país en un entorno global. Pero también debe asumir retos a largo plazo. Y estos si que no tienen ahora una respuesta.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Prima de riesgo. Implicaciones

La prima de riesgo de los países europeos se han convertido en las grandes protagonistas de las noticias económicas de estos días. Ni siquiera la campaña electoral ha logrado eclipsarla dentro de Europa.

Recuerdo que la prima de riesgo, es el interés adicional que se debe pagar por la deuda del estado sobre el precio que pagan los alemanes. Ayer por ejemplo, la deuda se colocó a un 7%, con una prima de riesgo que superaba el 5% sobre el bono alemán, y eso que tuvo que intervenir el BCE comprando deuda española. Nunca nuestro país había pagado tanto por colocar la deuda dentro del Euro.

Otra de las caracteríasticas de estos días es que el incremento de la prima de riesgo se está generalizando en Europa. Ya no son sólo Grecia, Portugal, Irlanda o Italia. Ya estamos nosotros y se nos ha sumado al lío Francia. Parece que todos los países europeos menos uno tienen problemas para colocar su deuda.
No voy a insistir mucho en como hemos llegado hasta aquí. En como el país mejor situado en relación al déficit y la deuda en Europa cuando comienza la crisis económica se ve envuelto en este lío. En como una gestión nefasta de la crisis, del déficit y de la deuda nos ha colocado donde estamos. No quiero extenderme y menos a dos días de unas elecciones generales. Pero manda narices. Este problema que España podía haber evitado tranquilamente, se está extendiento por Europa. Y uno se pregunta por qué.Y sobre todo porqué otros países con más deuda y déficit público como Estados Unidos e Inglaterra no se encuentran metidos en la misma turbulencia.

Diferentes políticas, diferentes resultados. Me explico.
Los bancos centrales de Estados Unidos e Inglaterra están funcionando como prestamista de última instancia. ¿Qué es esto? En puridad económica una aberración. Cuando un Estado emite deuda, y no tiene comprador de esa deuda, es decir cuando gasta mucho más de lo que ingresa, el banco Central correspondiente compra esa deuda. Lo puede hacer directamente en el momento de emitir la deuda o indirectamente, comprándosela a los bancos.

¿Cómo? Dándole a la máquina de producir papelitos que llamamos dinero. Sí, así. Con algo tan sencillo como una imprenta deciden que tienen dinero para pagar sus deudas y déficits. Esto se llama monetarizar la deuda. Recordad que el dinero emitido por los bancos centrales no está respaldado por el oro ni por ningún otro activo.

¿Qué pasa entonces con el valor del dinero? Lo mismo que con cualquier otro bien que pasa de escasez a abundancia. Baja su valor. Cada vez se necesitan más unidades monetarias para comprar los mismos bienes y servicios. A corto plazo no parece que pase nada, pero a largo las desigualdades son bestiales. Las capas sociales menos favorecidas son las que más sufren estas políticas, empezando por los pensionistas, porque el dinero no se reparte equitativamente entre toda la población. Ese dinero irá a un contratista del gobierno no a todos los pensionistas, por seguir con el ejemplo.Inundan el mercado de dinero. Por lo tanto no tienen problemas de colocación de la deuda y no están sometidos a la presión de los mercados con las primas de riesgo.  También es probable que se produzca una devaluación de la moneda en cuestión.
Y ¿solucionan algo? Sólo el corto plazo. Sólo la prima de riesgo. El problema a largo sigue empeorando. Siguen con déficits públicos inmanejables y con una deuda pública creciente. Se da tiempo a los gobiernos pero no se pone ninguna solución a los problemas reales. La voracidad del estado se mantiene y los políticos siguen ejecutando promesas insostenibles.

Ahora los datos. Inglaterra, donde el 17% de la deuda se ha monetarizado, se ha comprado con más papelitos, ha conseguido un déficit público de un 11%, ha devaluado su moneda un 25% y tiene una inflaccion superior al 5%. ¿Y ahora quieren dar lecciones en Europa? Su deuda pública sigue creciendo a ritmos bestiales y no consiguen crecimientos económicos significativos que puedan resolver el problema a largo plazo. De nuevo unos políticos que demuestran como decir que hacen pero no hacer nada.

¿Y en Europa? Aquí la posición fundamentalmente de Alemania, es la de no dejar intervenir al BCE en el mercado. No quiere que la deuda de los estados se acabe monetarizando y que los problemas de déficit públicos no se resuelvan. Por eso la ayuda a los estados intervenidos, su compra de deuda, se parcializa y siempre es a cambio de ir tomando medidas. En el caso griego, como ya comentamos, la paciencia llegó al límite y Europa se plantó. Había promesas pero no estaban resapadadas ni con hechos ni con resultados.

La gran pega que tiene esta forma de actuar, es que a los estados se les deja frente a los mercados, que evalúan permanentemente las promesas, los hechos y los resultados que se van consiguiendo. Como en realidad de promesas estamos llenos, de hechos vacíos y de resultados yermos, los mercados valoran negativamente a cada uno de los estados miembros del Euro. No hemos hecho nada para cambiar la situación.

En el fondo Alemania tiene razón en su planteamiento. No sirve de nada la intervención del BCE si los estados no cumplen con sus compromisos. Si no realizan ajustes y no toman las medidas necesarias para que la economía crezca. Estamos de acuerdo con Alemania en que soltar dinero sin parar a cambio de nada no sirve.

¿La realidad para Europa cual es? A corto el BCE está interviniendo en los mercados comprando deuda o actuando como prestamista de última instancia.

A medio plazo cada estado deberá llevar una disciplina presupuestaria y realizar las reformas necesarias para que la economía progrese. Es una medicina mucho más dura a corto que la monetarización de la deuda, pero a largo plazo consigue resultados mucho mejores. en el fondo será un paso más en la pérdida de autonomía económica de los estados, que es muy parecida a lo que ya se está produciendo con las Comunidades Autónomas en España.

Esta péredida de autonomía supone algún trauma para los ciudadanos. Probablemente sea el político el que se encuentre más vigilado y cuestionado, pero al ciudadano poco le importa. Siempre y cuando los intereses de España se defiendan de forma razonable en los organismos europeos.

Pero no nos engañemos. Los políticos son los que nos gobiernan, y son ellos los que no tienen ningún interés en tomar esas medidas. Son ellos los que van a pedir cada vez de forma más insistente y unánime la intervención del BCE. Tiempo al tiempo.

En definitiva desde aquí apoyo la medicina más dura aplicada en Europa.