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lunes, 19 de diciembre de 2011

¿De dónde vendrán los trabajos?

Todos estamos de acuerdo en que uno de los principales problemas a los que se enfrenta España es el empleo. El nivel de desempleo alcanza cotas tan altas que hace que sea imposible plantearse ningun objetivo a largo plazo razonable que no pase por la normalización de la situación.

Ya hemos comentado en este blog que sólo si se consigue acotar el déficit público podrán las empresas y particulares volver a tener crédicto, y que sólo entonces se podrá dar un paso adelante en el empleo. Pero lo que todos nos preguntamos es de dónde vendrá ese empleo.

Hasta ahora, hasta entrar en el euto, España era un país donde existían sectores de producción muy importantes que han desaparecido. Estaba la producción textil, el calzado, el mueble y la agricultura. Todos ellos se han abandonado. Unos por la competencia interancional de los países asiáticos con costes valorales muco más bajos, y la agricultura porque habíad dejado de ser chik ser agricultor.

En el tiempo esas balanzas de pagos que mantenemos como países se tiene que ir corrigiendo. Un país, empresa o particular no puede ir consumiendo de prestado de forma indefinida. En algún momento tendrá que reequilibra esa balanza. En algún momneto tendrá que empezar a recuperar esos sectores tradicionales. Y esto ya se empieza a producir. El know how todavía no se ha perdido y los costes, plazos y volumenes exigidos por los asiáticos hace que empiece a renacer la industria textil, calzado y el mueble. Aquí se hjan ajustado los costes y la calidad se mantiene o incrementa con menos lotes de producción. 

Hemos sido grandes productores y volveremos a serlo para nuestro mercado natural Europa. Ya existe empresas textiles y de calzado que están volviendo a producir en España y que están exportando con éxito al resto de Europa. El grupo Inditex está volviendo a traer producción a Galicia y Portugal. Los fabricantes de calzado Alicantinos están pidiendo ayudas para volver a traer parte de la producción que habían deslocalizadoa España. Y estoy seguro de que las noticias del sector en este sentido seguirán creciendo.

En la agricultura todavía no se ha notado este efecto. Todavía nos encontramos con mucho terreno abandonado y no cultivado. Quizá la única experiencia de éxito a nivel internacional hayan sido los invernaderos de Almería. Pero no olvidemos que la mayor empresa de distribución en España es Mercadona y de la mano de este monstruo está formándose un tejido industrial alimentario impresionante, capaz de competir en calidad y costes dentro de Europa.

Para desarrollar la agricultura y ganadería, necesitamos estar a la vanguardia de la tecnología mundial. No podemos confiar la recuperación de nuestro campo en profesionales tradicionales. Se ha de gestionar como se gestiona cualquier empresa y se ha de buscar el rendimiento económico y el valor añadido. Este es un sector que tiene un inmenso potencial de valor añadido. Una muestra es el Jabugo.

Desgraciadamente la política educativa de nuestros gobernantes se ha encaminado a crear universitarios parados o sobrecualificados para el puesto de trabajo al que tendrán acceso. Tenemos que mentalizarnos de que la historia ha cambiado y de que tendremos que retomar la actividades en las que somos naturalmente competitivos.

martes, 6 de diciembre de 2011

Sostenibilidad del sistema

La semana pasada tuvimos una muy buena noticia. El empleo en USA había crecido de forma considerable rebajando la tasa de desempleo al 8,6%. La mayor bajada mensual de los últimos años.120.000 puestos de trabajos fueron creados en noviembre (140.000 en el sector privado y -20.000 en el sector público).

Estos datos alentaban una recuperación en una de las potencias económicas, cuando además todas las noticias europeas son especialmente negativas. En Europa no dirigimos hacia una recesión y en USA parece que empiezan a crecer también en el empleo. Aunque debajo de estos datos de empleo se encuentre un gran componente estacional provocado por las contrataciones navideñas del comercio, no deja de ser una buena noticia.

Si embargo dentro de los porcentajes siempre existe un numerador y un denominador que quizás requieran de una perspectiva más amplia en el espacio y en la propia definición del indicador.

Cuando los tados de empleo se miden sobre el total de la población entonces los resultados parecen muy diferentes.  Incluso en USA los datos empiezan a europiarse. Ahora sólo el 58% de la población está trabajando, muy lejos de los 66% vividos en las épocas de mayor explendor. Y eso que hablamos de un país donde el crecimiento de la población se acerca a un 3% anual. No estamos hablando de la Vieja Europa donde la población se encuentra estancada y envejeciendo.

Entonces empiezan a plantearse otras preguntas, ¿Es el sistema sostenible? Con este porcentaje de población trabajando puede un sistema público sobrevivir o hemos llegado al final de un sistema.
Estos datos trasladados a nuestro pais donde ahora trabajamos unos 17 millones de personas, de los cuales 3,5 millones son empleados de las administraciones públicas,  sobre una población total de 45 millones, son todavía mucho más dramáticos. ¿Pueden 14 millones de trabajadores del sector privado mantener a una población de 45 millones? ¿Pueden 17 millones de trabajadores totales mantener a 45 millones? ¿un 37% de la población puede mantener al otro 63%?

El problema no se queda aquí. La población envejece y somos más cada vez los jubilados. La medicina mejora nuestra esperanza de vida. Es un verdadero avance de la humanidad que seguro se va a multiplicar en las próximas décadas. ¿Será entonces el sistema sostenible? ¿Moriremos de éxito? Está claro que no será sostenible con las premisas con las que ahora está construído. Tendremos que hacer las cosas de forma diferente.

Y por si fuera poco, los 8,5 millones de jubilados que ahora tenemos en España votan. Esa parte de la población que requiere más serviciós públicos (medicina, pensiones, servicios sociales...) van a convertirse en la mayoría relevante en las elecciones.

Está claro que todos los paradigmas con los que nos hemos criado deberán replantearse. España debe asumir muchos retos a corto, el saneamiento del sector público, la reforma del sistema financiero y la competitividad de nuestro país en un entorno global. Pero también debe asumir retos a largo plazo. Y estos si que no tienen ahora una respuesta.

viernes, 2 de diciembre de 2011

La tormenta perfecta

Con el cuadro de vencimientos y renovaciones de deuda que adjunto abajo para Italia y España,  parece que el margen de maniobra de los gobiernos se está agotando. Estos vencimientos de deuda nefastamente planificados suponen un estrés en el mercado difícil de superar. ¿Habrá suficiente dinero en el mercado para hacerse cargo de esta renovación? ¿Estarán los inversores dispuestos a volver a apostar por estos dos paíseses? ¿A qué precio?

Los intereses que están pagando ambos países para colocar la deuda, pueden hacer, que en el caso de colocarla, nos hagan imposible devolverla, o incluso pagar los intereses que nos exigen. El grado de gestión presupuestaria necesario para llegar a cubrir esos intereses supondría tanto como el ajuste del déficit público que debe de hacer España para llegar a una zona de tranquilidad. Los intereses sólo supondrían un 4% sobre el PIB.

Por un lado parece que los mercados de fondos se están cerrando para los bonos de los estados, pero por otro parece que los grandes gestores de fondos están haciendo negocio con unos intereses tan altos.
Los altos intereses que se están pagando por esos bonos parece que impiden a los estados platearse una emisión de deuda a más largo plazo, en espera de que los mercados mejoren. Esta si que es una gran diferencia de estrategia del gobierno Italiano y Español y el Inglés. Los ingleses han empezado esta crisis con una deuda financiada a mucho más largo plazo que Italia y España. Esto les limita mucho el riesgo que estamos pacediendo aquí en el sur de Europa.

La deuda emitida por los estados, como ya dijimos, se está comprando en buena parte por los bancos nacionales. Esto es especialmente significativo en el caso de España. Estos bancos nacionales se están encontrando con muchas dificultades para financiar a su vez estas compras. Les resulta difícil desprenderse del la deuda, y por otro lado cada día es más difícil encontrar financiación exterior a medio, largo palzo.

Otra fuente de  financiación es el interbancario. Présamos entre bancos con vencimientos muy cortos, de días. Como vimos ayer los grandes bancos centrales tuvieron que intervenir inyectando liquidez en el sistema para que estos bancos nacionales pudiesen seguir encontrando financiación. De hecho el BCE está planteándose ampliar el plazo de la financiación que está ofreciendo a los bancos a dos o tres años. ¿Les suena esto? ¿Estan poniendo otra vez en funcionamiento la imprenta?

Y repetimos, los bancos ante esta escasez de financiación están haciendo lo posible por reducir sus balances: están desprendiéndose de activos y están reduciendo el crédito ofrecido. Lo que prestan al estado no lo prestan a particulares y empresas. Y el volúmen final de préstamos también lo están reduciendo, con lo que las empresas y particulares sufrimos por partida doble.

Y todo esto contando que no suframos la pesadilla de que todos los depositantes vayan a retirar su dinero del banco, que como ya he explicado simpletmente no tienen. De momento esto sólo pasa en Grecia.



miércoles, 30 de noviembre de 2011

Profeta

Leyendo hoy la prensa económica me he encontrado con dos hechos que confirman las previsiones anunciadas en este blog:

1) Las comunidades Autónomas, CCAA, han reducido el déficit en el tercer trimestre del año. De hecho hay nueve que han conseguido superávit en ese trimestre. En el conjunto están en línea con lo esperado. Y es que no hay como recortar las fuentes de financiación (Cajas de Ahorro y aportaciones del estado) para que las comunidades tengan que ponerse a trabajar de verdad en gestionar el presupuesto que tienen entre manos. No hay bono patriótico que financie el desfase. Evidentemente casi todas ellas han incurrido en retraso en los pagos a los proveedores, y seguro que algunas han presentado datos que no son los objetivamente correctos, pero ambas acciones tienen un límite y les obligan a tomar medidas de gestión.

¿Alguien ha pensado en qué pasaría si los estados estuvieran sometidos a esas mismas reglas? Lo mismo, empezarían a gestionar y los déficits públicos hasta ahora imposibles de resolver, desaparecerían. Si es que cuando no hay voluntad, a la fuerza ahorcan.

2) Los Bancos Centrales han intervenido en el mercado inyectando liquidez. De nuevo ha aparecido la sequía del crédito en el interbancario y ha sido necesaria su intervención para amortiguar el golpe. Esto no deja de ser un parche temporal que alivia la presión sobre el mercado. No es una solución.

Hay que trabajar en los problemas reales. Recordad que la deuda que mantiene España es casi toda bancaria y buena parte de ella está financiada por inversores extranjeros. La sequía de las fuentes de financiación está haciendo que los bancos tengan que reducir su balance, que puedan prestar menos. Por eso insisto tanto en que es fundamental que el estado alcance pronto el equilibrio presupuestario para que deje de drenar crédito del sector privado.

Recordad también que el año que viene los vencimientos de la deuda son de 112.000 millones de Euros para España. La presión va a seguir creciendo. No tengo ninguna duda de que el equilibrio presupuestario, el déficit cero, se va a conseguir mucho antes de lo que todos pronostican.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Problemas de fondo en España

Como ya he repetido en numerosas ocasiones el primer problema que debe resolver un gobierno europeo y especialmente España es el del déficit. Al final su solución sólo depende de la voluntad política. Con el cambio de gobierno veremos si esa voluntad es firme.
Creo que también ha quedado claro que la aplicación de las famosas políticas Keinesianas nos ha llevado al desastre. Es el permanente aplazar la solución para llegar e un punto mucho peor que el inicial para resolverlo. Todavía hay economistas ¿premios Novel? que mantienen que se tiene que potenciar el desiquilibrio fiscal para salir de esta. También hay políticos que compran esa idea. En España algún candidato llego a proponer aplazar el cumplimiento de los objetivos de déficit 3/5 años más. ¿Queremos incrementar más la deuda? Dicen que no se ha hecho lo suficiente. Solución: como ese incremento de deuda va a ser imposible de financiar que el BCE ponga en marcha la imprenta y compre la deuda soberana que nadie querrá. Olvidémonos de este planteamiento absurdo.

Si nos ponemos a resolver este doble problema de déficit-deuda pública, ¿encontraremos el camino del crecimiento? No, no va a ser suficiente. En la economía españoloa tenemos todavía problemas muy graves por resolver.

Desde luego necesitamos crecimiento económico, y sobre todo reequilibrar nuestra balanza de pagos. Recuerdo que es la diferencia entre lo que nosotros compramos en el exterior y exportamos. El déficit actual debe rondar el 4% del PIB.

¿Qué significa esto? Que estamos viviendo por encima de nuestras posibilidades porque gastamos un 4% más de lo que somos capaces de generar. Cada año necesitamos pedir prestado al exterior más dinero, este año un 4% más este año. ¿Y cuánto nos han prestado ya? ¿Cuánto debemos a los extranjeros? Contando toda la deuda que tiene nuestro país pública y privada en manos extranjeras es de un 80% del PIB. Si, lo has leído bien, debemos el 80% de lo que somos capaces de generar en un año.

¿Tiene esto algo que ver con el coste de financiación pública? ¿Con la famosa prima de riesgo? Algunos datos


Como vemos el problema que tnemos en España no es solo la financiación de la deuda y el déficit público. Tenemos un problema de ahorro y de falta de competitividad de las empresas españolas. Necesitamos exportar más y/o importar menos y necesitamos que las familias y empresas ahorren.

La falta de competitividad de la economía española la deberíamos medir sobre los productos importados y los exportados. Entre los importados destaca sobremanera el petróleo. Somos un gran consumidor de energía y muy deficitarios en su producción. Por eso la producción de energía a través de las nucleares o de las renovables pasa a ser algo más que ideológico o político, es una necesidad casi de seguridad nacional. De su producción dependerá nuestro crecimiento a largo plazo. Dependerá el reequilibrio de nuestra balanza de pagos.

También necesitamos ahorrar. Necesitamos empresas más capitalizadas, que dependan menos de la deuda y más de los recursos propios. Necesitamos familias menos endeudadas. Con más capacidad de ahorro y de devolución de deuda. En este aspecto parece que la propia evolución económica está ayudando. Cada vez se venden menos casas y se contratan menos hipotecas. Nuestra deuda hipotecaria nacional se va reduciendo al ritmo de un 5% anual. Todavía es poco, pero es el principio.

Y es que este endeudamiento exterior lo realizamos a través de los bancos. Nosotros estamos endeudados hasta las orejas con nuestros bancos, y la falta de ahorro de la economía española hace que los bancos tengan que salir al exterior a captar deuda. Con lo que los temas de prima de riesgo, o interés de la deuda del país, pasan a ser de vital importancia. Estas dificultades se van a trasladar de dos formas a la economía: con unos costes de financiación más altos y con una reducción generalizada del crédito a particulares y empresas.

Por lo tanto y por seguir con la argumentación, necesitamos un reequilibrio de las cuentas de la administración pública, y un reequilibrio de la balanza de pagos. Cuanto más se alejen de la situación actual menos tendremos que pedir prestado y más autosuficientes seremos.
Otro día comentaremos los desequilibrios de las balanzas de pagos dentro de Europa.

lunes, 21 de noviembre de 2011

El más aplicado el más exigente.

Después del cierre de la campaña electoral en España, cuando oí al próximo presidente del gobierno en su discurso de agradecimiento, me llevé una gran alegría, porque incidía sobre una idea que ya había lanzado en este blog: Seremos los más aplicados de la clase, cumpliremos lo que se nos pide, pero a la vez queremos volver a tener voz en Europa y seremos una voz muy exigente. Este es el camino que hay que llevar.

No elegiremos olvidarnos de la gestión presupuestaria, incurrir en déficits insostenibles, incrementar la deuda pública hasta que sea impagable y convertirnos al final en exclavos de esas entidades financieras que nos han ido prestando el dinero. No podemos caer en el engaño de la deuda.
El que debemos elegir es el camino de la ortodoxia que defendí días atrás y el camino de la sostenibilidad del sistema, pero también el camino más duro. Requiere ajustes ficales por el lado de los gastos que si no se hacen bien repercutirán en los más débiles, requiere igualmente seguir con los ajustes en las empresas y requiere un cambio de legislación laboral y fiscal para que la producción en España sea mucho más competitiva.
Necesitamos los cambios para que se produzcan efectos reales y durareros sobre la economía.
  1. Ajustes fiscales. Estoy seguro que una reducción del gasto de un 20% en la administración pública es posible sin llegar a tocar los servicios públicos esenciales prestados. Hablamos evidentemente de acabar con las subvenciones, con el personal de la administración pública nombrado a dedo, con los despilfarros de proyectos que no tienen valor añadido alguno para el contribuyente, de aplicar una política del control del gasto semejante a la que pueda tener cualquier empresa, de racionalizar, centralizar y gestionar las compras, de aplicar criterios de gestión propios del siglo XXI... siempre antes de tocar ninguno de los servicios prestados a los ciudadanos.
  2. Ajustes en empresas. Probablemete las empresas privadas que han sobrevivido ya han realizado el 90% del ajuste, pero las públicas, que viven de presupuestos del estado, parece que viven ajenas a la realidad. Es más ajenas y contrarias a la realidad con salarios, contratos, jubilaciones e indemnizaciones absolutamente escandalosos.  Probablemente muchas de ellas haya que privatizarlas (correos, renfe, aena,...).
  3. Cambio de la legislación laboral y fiscal. Si nuestro gran problema crónico siempre es el paro ¿por qué el elemento trabajo es el más castigado por la fiscalidad en España? ¿no se dan cuenta de que de esta manera es mucho más caro contratar y somos mucho menos competitivos en el exterior? Sin esa ganancia de competitividad de nuestras empresas será imposible levantar cabeza. También deben cambiar la cultura fiscal de las empresas. Pagar los impuestos en España no debe ser una opción, debe ser una obligación perseguida por el estado. 
Y todo esto partiendo del hecho de que estamos en una situación realmente delicada en Europa, en la que es necesario que pasemos de las palabras a los hechos y a los resultados si queremos ver que el proyecto euro triunfe.

Quizás de los tres puntos marcados el más difícil y a su vez importante para nuestro país es el equilibrio de la balanza de pagos. supone producir más en España de lo que se consume. Pasar a ser un país exportador de bienes y servicios. Supone un ajuste real de nuestros costes productivos y salarios para ser competitivos en el exterior. Debemos tener una economía real, no financiera, fuerte y competitiva.

jueves, 10 de noviembre de 2011

¿España no es igual a Italia?

Conforme van avanzando los días y con ellos la evolución internacional de la crisis europea uno se pregunta porqué España no se está comportando en los mercados igual que Italia. La rentabilidad que piden al bono italiano supera en más de 100 puntos a la exigida a España. El gobierno italiano va a tener que pagar un 1% más de interés por la deuda. Recuerdo a todos que es la deuda española la que se ha de valorar a precio de mercado, es decir, la que se ha de depreciar en un 1-2%. Parece una contradicción.
Posibles explicaciones:
1) el volumen de la deuda de cada país sobre su PIB. Las últimas estadísticas hablaban de un 120% para la deuda italiana y de un 70% para la española. Curiosamente cuando contrastamos el nivel de déficit anual de cada economía, los datos de los últimos años son mucho peores para España.
2) las reformas que se han ido haciendo. La más importante, y que todavía está por finalizar, es la del sistema financiero, en la que las cajas han pasado a ser bancos y han dejado de ser las financiadoras del despilfarro autonómico. A las autonomías se les ha cortado el grifo desde las entidades financieras y desde el estado, cuyas aportaciones se han reducido significativamente.
3) las medidas que a nivel autonómico se están realizando consecuencia de lo anterior. Sinceramente creo que son las únicas medidas de calado que se han adoptado.
4) la proximidad de unas elecciones con un probable cambio de gobierno. Parece que las elecciones por si solas no suponen un menor coste de la deuda de 100 puntos básicos. ¿están descontando ya el cambio de gobierno? ¿las posibles medidas a adoptar por el entrante?

A ustedes les toca ponderar las diferentes opciones.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Grecia, Italia, ¿España?

Independencia económica. Este es el objetivo que se tiene que marcar cualquier gobierno, municipal, autonómico o nacional.
Los tiempos han cambiado y ninguna institución pública puede confiar hoy en día en la financiación de los mercados como antaño. Los mercados se encuentran cerrados y el objetivo de cualquier gobernante debe ser alcanzar un déficit cero. En estos momentos no alcanzarlo supone estar a merced de los especuladores.
En España las autonomías y los ayuntamientos están viviendo esto desde las elecciones. Las Cajas de Ahorro que hasta la fecha eran sus grandes financiadoras han pasado a ser bancos, y como tales han cortado el grifo a la administración. No sólo no prestan más. También han reducido la refinanciación. Ya no tienen dirnero, y empiezan a tener independencia del poder político en la toma de decisiones. Por si fuera poco, el estado ya no tienen dinero y las transferencias a comunidades y ayuntamientos se han reducido este año en un 12%.
Al final estos gobiernos se encuentran con mucho menos dinero en sus presupuestos y deben empezar a gestionar. Como siempre se ha empezado por los más débiles, los proveedores, pero ha llegado el momento de tomar medidas estructurales de verdad. Tenemos que buscar una administración mucho más eficiente sin renunciar en ningún caso a los servicios prestados.
El estado español que hasta la fecha vivía ajeno al problema, lo empieza a sentir en su propia piel. A los bancos españoles no les queda mucha capacidad de compra de deuda. Los bancos extranjeros no la quieren comprar. Y para colmo Europa ha planteado una valoración de la deuda española a precio de mercado, o  lo que es lo mismo, una depreciación de esos activos de deuda para los bancos. Si no quedaba ya mucho interés en comprar...
Y por si fuera poco estamos viviendo en piel ajena el problema:
- Grecia tiene totalmente cerrados los mercados de deuda. Sólo sobrevive con el apoyo de Europa.
- Italia parece que se acerca al borde del abismo. Los tipos de interés que debe pagar y el nivel de deuda pública hacen impensable que pueda resistir mucho tiempo sin una intervención.
Será hora de que tomemos nota y empezemos a tomar medidas serias de reducción del déficit público. Nos jugamos mucho en esta partida.