lunes, 9 de enero de 2012

a vueltas con las finazas publicas

En este blog llevamos tiempo dandole vueltas a varios conceptos macro que creo merece la pena sistematizar.  El nivel de deuda de los Estados es uno de ellos.

A los estados les pasa lo mismo que a los particulares, uno puede ir endeudándose hasta que llega un momemto en el que el acreedor (el que nos presta el dinero) empieza a dudar de nuestra capacidad de devolución. En ese momento, las ampliaciones de deuda se empiezan a pagar mucho más caras. Se sigue pudiendo endeudarse, pero ahora cuesta más.

Si no se toman medidas, el endeudamiento sigue creciendo hasta que esos acreedores que nos prestaban deciden no prestar ya más, o prestar con unos intereses desorbitados (¿un 15%?). Es el Big Bang que ya han sufrido alguno de nuestros vecinos. Antes probablemente el banco central emisor de dinero haya monetarizado (impreso dinero) parte de la deuda. En ese momento el tamaño de la deuda y el coste de su financiación pueden provocar el colapso del estado.

O se toman mendidas de austeridad y se reduce la deuda o se reestructura, es decir, se negocia con los acreedores que no se va a devolver toda la deuda. En cualquier caso se ha llegado a un nivel de apalancamiento tan grande que se necesita reducir. En ambos supuestos se debe pasar por una reducción del gasto público, por medidas de austeridad y aumento de impuestos, y probablemente por recesiones. La alternativa es un colapso total o una depresión.

En las economías occidentales ya se han alcanzado estos límites, o se está muy cerca de ellos. Los estados carecen de capacidad de endeudamiento, o el coste empieza a ser demasiado elevado. Las posibilidades de estímulo de la economía a través del incremento del déficit público desaparecen. Los nuevos equilibrios empiezan a ser mucho más delicados, porque se carece de capacidad de apoyo incluso al sector financiero, que si no goza de buena salud, se convierte en otro lastre para la recuperación.

Por eso llama la atención las famosas políticas Keinesianas que consisten precisamente en eso, en incrementar el déficit público para reactivar la economía. Llama la atención porque ya existen evidencia históricas que demuestran que con el actual nivel de endeudamiento esas políticas acaban siendo contraproducentes.

Tomemos el caso de España. En tres años se ha duplicado la deuda pública a cambio de una supuesta reactivación económica que nos ha dejado con más de 5 millones de parados, con un coste de financiación históricamente alto, con dudas sobre nuestra capacidad como estado de seguir en el sistema euro, con un sistema financiero destrozado, con una cartera inmobiliaria sobrevalorada...

¿Y saben por qué ha pasado todo esto? En opinión de esos keinesianos porque todavía no se ha gastado lo suficiente. Porque hay que seguir gastando y endeudándonos. ¿Pero no estamos en el borde del precipicio?

Y después de todo a las personas responsables de este desaguisado el único castigo que se les ha aplicado ha sido la pérdida del gobierno. A estos que hasta el día después de perder las elecciones decían que el déficit público iba a ser del 6.4% para acabar por encima del 8% no se les exige responsabilidades. A estos que han tenido un desfase adicional entre ingresos y gastos de 20.000 millones de Euros no se les exige más responsabilidades.

Somos una democracia joven, pero todavía nos falta mucho por aprender.


miércoles, 4 de enero de 2012

Como empieza el 2012

Con el comienzo del año, me veo obligado a hacer una pequeña reflexión de los retos que nos esperan:

DEFICIT PÚBLICO. Sin lugar a dudas es el primer problema que se debe atajar, tal y como he defendido en repetidas ocasiones. Si el déficit no se ataja, el problema se puede acrecentar con una deuda incontrolada, que resulta difícil y muy caro de financiar. Se puede llegar al punto de no retorno, a aquel nivel de deuda que hace que los servicios públicos se vean muy mermados. En este sentido parece que por fin tenemos un gobierno comprometido con el objetivo de déficit. El camino que ha elegido es el de una fuerte subida de impuestos. Esta medida deberá ir acompañada en las próximas semanas con reducciones extremas de los gastos públicos. Si no nadie va a entenderlas.

DEUDA PÚBLICA, RENOVACIÓN DE DEUDA. La deuda debe controlarse con la reducción del déficit, y debe reducirse con la desinversión pública. Con la privatización de empresas. El estado no debe ser un actor económico más en competiencia o con monopolio sobre servicios. Hay que desprenderse del pesado lastre de las televisiones públicas, y se tienen que privatizar servicios como el de Correos, Renfe, Aena, Loterías, aeropuertos, puertos ... aunque todavía nos movamos dentro de la parte baja del nivel de deuda de los países europeos, una deuda más baja potenciará el crecimiento económico.

En este año que empezamos, tenemos un importantísimo volumen de refinanciación de deuda pública. Aquí la intervención del BCE con los créditos ilimitados al sistema financiero a tres años, garantizará la colocación de esta deuda. Probablemete se produzca también una redistribución del riesgo de esa deuda que irá a parar casi al completo a cada sistema bancario nacional.

SISTEMA FINANCIERO, BCE. El sistema financiero español necesita seguir en la senda de las reformas. Los balances de los bancos se deberán fortalecer con los requerimientos de capital para este año, pero que Banco de España tiene que empezar a ejercer para que todo ese problema del ladrillo vaya aflorando, se vayan saneando los balances y se produzca la desaparición de las entidades no viables. Aquí de nuevo la intervención del BCE con el crédito ilimitado ha conseguido que los bancos tengan liquidez. Sin liquidez no hay solvencia, pero solo con liquidez, no todas las entidades son solventes.

TIPOS DE INTERÉS se mantendrán bajos y bajarán más. Las pruebas de estrés a las que va a estar sometido el euro y las finanzas públicas, van a obligar a reducir esos tipos de interés. Esto reducirá los costes financieros, y permitirá recapitalizarse a los bancos de forma rápida.

CRECIMIENTO. Hasta ahora sólo hemos estado hablando del pasivo de la economía. De cómo financiar todo lo que hemos generado hasta ahora. Pero necesitamos empezar a mirar rápidamente al activo, a la necesidad de crear crecimiento económico. Sin crecimiento, estas medidas iniciales de control del déficit no conseguirán los resultados esperados.

Como ya hemos comentado existen dos formas básicas de reducir el déficit: la reducción del gasto y/o el incremento de impuestos. Parece claro que el incremento de impuestos por sí mismo produce decrecimiento económico. De hecho en la medida en que el gasto público se incrementa en un 1% sobre el PIB, la reducción del crecimeinto potencial de la economía puede llegar al 2%. La lucha contra el fraude fiscal debe ser esencial. No podemos convivir con niveles tal altos de economía submergida.

Sobre la reducción del gasto los resultados no son tan claros. En un primer momento se produce una reducción del PIB, pero rápidamente se produce un incremento de la actividad económica privada que compensa esa caída inicial. Además se liberan recursos financieros para el sector privado y las familias.

Pero el crecimiento sólo se producirá con un proceso continuo de reformas. El país deberá llevar a cabo todas aquellas medidas que consigan reducir los costes de la economía nacional. Se deberán liberalizar, desregular e incrementar la competencia en todos aquellos sectores donde estos costes sean manifiestamente superiores a los de nuestros competidores. El sector energético, las telecomunicaciones, los costes de la burocracia... son puntos clarísimos de mejora.

LA ADMINISTRACIÓN PÚBLICA. Se debe racionalizar urgentemente. Se tienen que evitar las duplicidades entre administraciones. Se tiene que definir el marco competencial de cada una de ellas y se tiene que buscar la mayor de las eficiencias posibles.

PARO 5M, EMPLEO 17M, JUBILADOS 8,7M. El sistema actual del estado de bienestar tal y como funciona en España es insostenible. El número de jubilados sigue creciendo y el empleo decreciendo. Con la evolución de la pirámida de edad, el problema se agravará. solo se puede salir de este círculo infernal con crecimiento económico. Crecimiento a toda costa para mantener lo que tenemos.

BALANZA DE PAGOS -4%, ENERGÍA PRECIO DEL PETRÓLEO. La balanza de pagos sólo se resolverá de forma permanente cuando se reduzca la dependencia del petróleo. Corremos un serio riesgo de que los incidentes con Iran se vayan enquistando y que lleven a un crecimiento del precio del petróleo. Las energías renovables y el no cierre de las nucleares resultarán imprscindibles para salir del atolladero.

EUROZONA, GRECIA. Este año existe la posiblidad de que Grecia deje definitivamente el Euro. Las medidas aplicadas hasta la fecha han sido insuficientes y carecen del apoyo del resto de los grupos políticos y de la calle. La demagogia política puede llevarles al precipicio y a abandonar por agotamiento el euro. Esta posibilidad será un mazazo para el proyecto europeo, pero a medio plazo puede ser un alivio. Puede producri un efecto dominó o fortalecer el proyecto. Solo el tiempo y las medidas y resultados que vayan consiguiendo otros países como España e Italia, decisirá hacia que lado se inclina la balanza.

EURO DÓLAR, QE3 QE4. El euro sé irá fortaleciendo frente al dólar. Este último, con sus continuos programas de estímulo y la monetarización de la deuda conseguirá que el dólar deje de ser la única moneda reserva, y que empiece a convivir con una cesta de otras monedas fuertes como el euro. El déficit americano seguirá creciendo y la deuda llegará en dos años al 100% del PIB.

CHINA, COMERCIO MUNDIAL. China va a empezar a sufrir su propia crisis interna, con una bajada de la exportaciones, con un consumo interno que no acaba de despegar, con una burbuja inmobiliaria que va a estallar y con un sistema financiero podrido de créditos incobrables.

miércoles, 28 de diciembre de 2011

Las cosas están cambiando

La economía brasileña ha sobrepasado en tamaño a la inglesa, y se espera que en dos años más supere también a la francesa. China por su lado sigue en su guerra particular corriendo para alcanzar a Estados Unidos.

Las cosas están cambiando muy rápido. Lo que hasta ahora llamábamos países en vias de desarrollo han alcanzado ya un nivel que supone que los pesos económicos establecidos en el último siglo ya no son válidos. Ya no se comenta que el 50/70% del crecimiento mundial viene de esos países. De lo que se habla abora es del peso económico que han alcanzado y del consiguiente peso político que quieren representar.

Dentro de este contexto internacional es donde se está jugando la partida del Euro. Frente a los fatalistas que han enterrado ya el proyecto varias veces, mantengo que en realidad es el único viable. Ni siquiera Francia o Alemania tienen por sí solas peso para pintar algo a nivel internacional. El único proyecto viable en realidad es el Euro. Lo que no entiendo es la voluntad de los ingleses de apartarse, y la noticia de Brasil no hace sino confirmar mi planteamiento. En los próximos años las batallas económicas se van a dar entre grandes bloques.

Está claro que Estados Unidos seguirá, aunque como ya hemos comentado, irá perdiendo peso para acabar perdiendo su estatus de moneda reserva. Están jugando mucho con la moneda y los tenedores de Dólares van a perder mucho dinero. La emisión de moneda tan salvaje que están realizando de momento no ha provocado daños colaterales, pero esto es como las crisis financieras, en el momento en que estalle será imparable. Por otro lado tiene un déficit que no parecen dispuestos a atajar y que en un par de años les dejará la deuda pública por encima del 100% del PIB. Habrán llegado al punto de no retorno, y menos para una economía en la que el sector público pesa tan poco.

China ha llegado para quedarse, aunque todavía tiene que sufrir una gran crisis económica porque su modelo no se sostiene. Un modelo basado en la exportación, la inversión inmobiliaria con la burbuja pertinente y la inversión en infraestructuras tiene que cambiar. La burbuja inmobiliaria ya empieza a estallar. Hay muchas provincias y ciudades donde las ventas han bajado a menos de la mitad en el último año.

La India sigue su camino avanzando de una forma menos expectacular que China, pero con una democracia. Les queda mucho por hacer y esto en el tiempo pasará a ser una oportunidad de mejora.

Sudamérica con Brasil al frentre tendrá que plantearse su papel en el mundo. Tendrá que librarse de la influencia americana y buscar su propia identidad. Tiene recursos naturales suficientes para ser un gran continente. Necesita gobiernos democráticos y el imperio de la ley.

Europa necesitará integrarse, formar un bloque y reinventarse. El euro ya es una gran moneda a nivel internacional. Los últimos acontecimientos le han hecho perder peso, pero estos problemas si se afrontan correctamente, pondrán al euro en una posición envidiable. Uno de los grandes retos que tiene que resolver es el energético. La dependencia del petróleo y del gas que no se produce en Europa deben rompense. Tienen que desarrollarse tecnologías que logren hacernos energéticamente autosuficiente.

lunes, 26 de diciembre de 2011

population

Adjunto muestro unas tablas con la evolución de la pirámide de población prevista para los próximos años por las Naciones Unidas. A primera vista resulta llamativo que la pirámide ha dejado de ser tal para convertirse en una casa, en la que la parte superior (el tejado de los mayores de 65 años) va adquiriendo importancia. Va a pasar de un 5% de la población en 1950 a un 16% estimado para 2050.

exhibit


Estos cambios demográficos tienen unas repercusiones económicas evidentes. Analizando los datos de las principales economías de la Unión Europea, actualmente el 15% de su PIB está destinado a pagar transferencias por pensiones y dar servicios a los mayores de 65 años. Si tenemos en cuenta que la población mundial, especialmente la de los países occidentales, va a ir envejeciendo a marchas forzadas en los próximos años, el problema se va a ir acrecentando. Se espera que para el 2040 se incremente en un 30% ese gasto hasta llegar a un 20-22% del PIB, bajo las mismas condiciones que en la actualidad. En Japón, que actualmente ya se encuentra en el 22%, pasará a ser un 27%.

¿Será esto posible? Bajo el actual sistema de pensiones y seguridad social en el que los ingresos anuales se gastan y reparten todos los años en servicios y pensiones, sólo se podría conseguir con un incremento de la recaudación por impuestos de esos 5/7% sobre PIB, que es tanto como reconocer que no existirá país occidental cuya recaudación pos impuestos y gasto público puedan ser inferior al 50% del PIB.

Llegar a estos niveles de impuestos supondrán un desastre económico. La clase trabajadora tendrá cada vez menos renta disponible, lo que supondrá un parón en el consumo sin parangón. No existirá ahorro y el poco disponible se irá reduciendo. Será el de los jubilados que van consumiendo también su ahorro. Este efecto, el de la reducción del ahorro nacional, ya se está produciendo en Japón.

Si no se opta por el camino de más impuestos, el incremento de esos beneficios sociales supondrá un porcentaje cada vez mayor sobre el gasto público. Este reducirá la capacidad de inversión del estado y por lo tanto la capacidad del estado de generar crecimiento a largo plazo. En el tiempo las infraestructuras no se mejorarán y no se mantendrán correctamente. En Japón esos costes serán un 66% del gasto público. En el resto de países occidentales el 50%. Esto nos lleva de nuevo a una situación insostenible.

Pero esto se dará bajo las mismas condiciones que en la actualidad. Pero se pueden cambiar las condiciones. Se puede exigir que los trabajadores se jubilen más tarde, que cobren menos pensión o que reciban menos servicios. ¿Cuánto más tarde? ¿Cuanta pensión? Estos dos temas que se empiezan a tratar por nuestros políticos, van a ser temas que van a estar presentes en los próximos años y que iremos comentando.

Debemos tener en cuenta que la edad de jubilacón y las pensiones se estableciero en 65 años cuando la esperanza de vida era de 65 años. La esperanza de vida se ha ido alargando, pero no la edad de jubilación. Esto cambiará. Ya se han puesto en marcha medidas para pasar de los 65 a los 67 años. No será suficiente porque de nuevo la medicina irá avanzando y haciendo crecer la experanza de vida.

Otra de las opciones es pagar menos jubilación. Esto resulta especialmente complicado para las renatas más bajas, pero para las más altas los topes de pensión se van a ir rebajando en el tiempo. Todos deberemos considerar la posibilidad que con la jubilación tenga que bajar nuestro nivel de vida.

También se pueden dar menos servicios, dar servicios más baratos o exigir un copago de esos servicios. Todo esto que ahora parece imposible también lo veremos. Y lo veremos porque no será una razón ideológica sino económica la que impulse estos cambios. Un resultado colateral de estas restricciones presupuestarias será que los funcionarios vean decrecer su renta real an los próximos años.

Probablemente las soluciones vengan por una mezcla de todas las propuestas: mayor edad de jubilación, menos pensiones y menos servicios gratuitos. A los que estamos ahora en edad laboral, nos toca pensar en soluciones personales para esos años de jubilación si no queremos ver reducido de forma sustancial nuestro nivel de vida. Es preciso volver a esa vieja idea que la sociedad estableció cuendo no existía el estado: la familia.

Ahora que parece que los estados se van a ver obligados a mantener sus finanzas dentro de un orden, que resulta obvio que el envejecimiento de la población es un factor que presionará el gasto al alza, parece evidente que este mismo estado dejará de presar servicos, o cobrará por ellos o los prestará de una forma mucho más eficiente y barata.

jueves, 22 de diciembre de 2011

El sistema financiero

Ahora que la crisis se ha instalado en todas las economías occidentales y particularmente en Europa, uno echa la vista atrás, al comienzo y se pregunta si algo de verdad a cambiado.

En el origen del problema estaban las instituciones financieras y el control de las mismas. Lo que se ha ido llamando prácticas bancarias en la sombra estaban en el origen del problema. ¿Qué eran? Prácticas de los bancos que escapaban del control de sus balances y sus requerimientos de capital y gestión del riesgo. Los bancos operaban en mercados financieros que no estaban sometidos a las reglas ni a la supervisión de la autoridad económica correspondiente. Amparados en esa opacidad asumieron riesgos inasumibles para cualquier banco, que cuando estallaron, pusieron en peligro el sistema financiero en sí y como consecuencia la economía real.

Por lo tanto, el problema en su origen tenía tres vertientes: 1) que todas las actividades financiers y bancarias estuvieran sometidas a unos requerimientos mínimos de capital, sin excepción. 2) que el supervisor ejerza de manera efectiva la labor encomendada con el acceso a la información y la correcta valoración de riesgos y activos de los balances, 3) que en un mercado más transparente, los operadores actúen de forma más eficiente con una correcta valoración de los riesgos asumidos por los operadores. Sin intereses comunes entre agencias de calificación y gestores financieros.

¿Qué hapasado desde entonces en Europa y en España?
Parece que el BCE y la autoridad financiera europea han decidido exigir un mínimo de capital a los bancos que garanticen su viabilidad ante determinadas circunstancias planteadas. El escenario y los requerimientos de capital planteados hasta la fecha (los tes de estres) no parecen haber sido suficientes. El último ejemplo ha sido Dexia, que después de pasar los exámenes con nota, tuvo problemas serios que han supuesto la intervención de dos gobiernos. Ahora el mínimo de capital exigido va a pasar a ser el 9%, y se empieza a considerar la posibilidad de depreciación de la deuda soberana.

No se ha entrado en valorar requisitos de solvencia de otras entidades financieras y tampoco se ha entrado a valorar estos activos fuera de balance. Aquí el trabajo se ha quedado a medias, no se ha querido valorar las entidades y operaciones que fueron el origen del problema.

La transparencia, la correcta valoración de los riesgos asumidos y de los activos de los balances todavía no se ha empezado ni a plantear. Este tema resulta especialmente pernicioso en el caso de España que sufre el problema del ladrillo. Los bancos tienen acumulados activos en terrrenos y construcción valorados a precio de adquisición, no a precio de mercado. Sobre estos activos se han realizado unas provisiones medias de un 30%, que no reflejan la realidad del precio de las cosas.

La correcta valoración de los activos en España supondría que muchas entidades financieras simplemente quebrarían. Tambén supondría que estos activos que están reteniendo los bancos y que van vendiendo poco a poco, al ritmo que les permite su cuenta de resultados, entrarían en el mercado, rebajarían el precio de los pisos y reactivarían de nuevo la economía. El ejemplo último de la no transparencia en las entidades financieras la hemos visto en Japón, donde ya van por dos décadas perdidas.

Esta transparencia exige toma de decisiones de los gobiernos, y provocará una concentración y saneamiento del sistema fianaciero. Todo el mundo conoce el diagnóstico, conoce las soluciones, y falta saber si tendrán el coraje suficiente para tomar las decisiones. El tiempo lo dirá.

Del tercer punto, el correcto funcionamiento del mercado financiero, todavía nadie ha empezado a hablar. De evitar conflictos de intereses entre agencias de calificación y calificados, de la independencia de las instituciones financieras, de la transparencia en las operaciones en un mercado abierto, de la correcta valoración de los activos que se están comercializando, de los paraísos fiscales, de la separación entre banca de inversión, comercial y seguros, nadie quiera hablar.

El sistema financiero ha pasado de ser un medio para alcanzar los objetivos económicos a ser un objetivo en sí mismo. Ha cambiado la naturaleza del negocio en sí, que ahora es puramente especulativo y de poder.

miércoles, 21 de diciembre de 2011

tal y como dijimos

El BCE ha abierto su ventanilla en la primera subasta de financiación bancaria ilimitada a tres años con un tipo de interés del 1%. Las peticiones han sobrepasado cualquier estimación y han alcanzado los 500.000 millones de Euros. ¿Por qué?

Ya comentamos que el objetivo real del programa es doble: de un lado se dota de una financiación sin límite al sistema bancario que esta necesitado de liquidez (el interbancario está dejando de funcionar) y de otro se les da a los estados la posibilidad de colocar la deuda en sus bancos nacionales a un tipo de interás mucho más razonable. De paso los bancos hacen un gran negocio, piden al 1% y colocan al 4% sin riesgo. Esto les permite recapitalizarse y alcanzar los objetivos del 9% de capital.

Esta medida da tiempo a los gobiernos, evita el riesgo de una parálisis del sistema financiero, pero no resuelve los problemas de fondo. El primero y más importante es el excesivo nivel de deuda de los estados. Parece claro por los estudios publidados al respecto, que las deudas públicas superiores al 85% del PIB garantizan una ralentización del potencial del crecimiento de la economía, y que no muy lejos (dependiendo de otros factores como el nivel de ahorro del sector privado y particulares) se encuentra el punto de no retorno de la deuda. El punto en el que el servicio de los intereses supone un coste tan alto para las arcas públicas que hacen inviables los servicios mínimos esenciales.

Por lo tanto, la primera tarea de cualquier gobierno consiste en equilibrar el presupuesto nacional. Sólo con ese equilibro se garantizará no llegar a ese punto de no retorno tan próximo. Este equilibrio se puede conseguir de dos formas básicas: reduciendo los gastos o incrementando los impuestos. Los políticos tienden de forma natural a incrementar los impuestos aunque parece ser que cualquier incremento de un 2% de impuestos supone una reducción del potencial de crecimiento de un 1%. Si se opta por reducir los gastos de forma racional, aunque el primer efecto pueda parecer la reducción del PIB, parece que el crecimiento potencial se incrementa en casi ese punto por reducción de 2%.

Si el nivel de deuda pública supera el 85% no habrá ningun presupuesto público que sea capaz de generar el superávit necesario para ir corrigiendo esta desviación en el tiempo, ni país que lo soporte. Por lo tanto aquí será necesaria una intervención mucho más quirúrgica. Será necesaria la venta de activos del estado (empresas públicas; bienes...) para reducir de una forma rápida esa deuda.

Estas son medidas necesarias y urgentes para muchos países que veremos poner en práctica. Y recordad que no se ha tratado el segundo problema: elenvejecimiento de la población.

lunes, 19 de diciembre de 2011

¿De dónde vendrán los trabajos?

Todos estamos de acuerdo en que uno de los principales problemas a los que se enfrenta España es el empleo. El nivel de desempleo alcanza cotas tan altas que hace que sea imposible plantearse ningun objetivo a largo plazo razonable que no pase por la normalización de la situación.

Ya hemos comentado en este blog que sólo si se consigue acotar el déficit público podrán las empresas y particulares volver a tener crédicto, y que sólo entonces se podrá dar un paso adelante en el empleo. Pero lo que todos nos preguntamos es de dónde vendrá ese empleo.

Hasta ahora, hasta entrar en el euto, España era un país donde existían sectores de producción muy importantes que han desaparecido. Estaba la producción textil, el calzado, el mueble y la agricultura. Todos ellos se han abandonado. Unos por la competencia interancional de los países asiáticos con costes valorales muco más bajos, y la agricultura porque habíad dejado de ser chik ser agricultor.

En el tiempo esas balanzas de pagos que mantenemos como países se tiene que ir corrigiendo. Un país, empresa o particular no puede ir consumiendo de prestado de forma indefinida. En algún momento tendrá que reequilibra esa balanza. En algún momneto tendrá que empezar a recuperar esos sectores tradicionales. Y esto ya se empieza a producir. El know how todavía no se ha perdido y los costes, plazos y volumenes exigidos por los asiáticos hace que empiece a renacer la industria textil, calzado y el mueble. Aquí se hjan ajustado los costes y la calidad se mantiene o incrementa con menos lotes de producción. 

Hemos sido grandes productores y volveremos a serlo para nuestro mercado natural Europa. Ya existe empresas textiles y de calzado que están volviendo a producir en España y que están exportando con éxito al resto de Europa. El grupo Inditex está volviendo a traer producción a Galicia y Portugal. Los fabricantes de calzado Alicantinos están pidiendo ayudas para volver a traer parte de la producción que habían deslocalizadoa España. Y estoy seguro de que las noticias del sector en este sentido seguirán creciendo.

En la agricultura todavía no se ha notado este efecto. Todavía nos encontramos con mucho terreno abandonado y no cultivado. Quizá la única experiencia de éxito a nivel internacional hayan sido los invernaderos de Almería. Pero no olvidemos que la mayor empresa de distribución en España es Mercadona y de la mano de este monstruo está formándose un tejido industrial alimentario impresionante, capaz de competir en calidad y costes dentro de Europa.

Para desarrollar la agricultura y ganadería, necesitamos estar a la vanguardia de la tecnología mundial. No podemos confiar la recuperación de nuestro campo en profesionales tradicionales. Se ha de gestionar como se gestiona cualquier empresa y se ha de buscar el rendimiento económico y el valor añadido. Este es un sector que tiene un inmenso potencial de valor añadido. Una muestra es el Jabugo.

Desgraciadamente la política educativa de nuestros gobernantes se ha encaminado a crear universitarios parados o sobrecualificados para el puesto de trabajo al que tendrán acceso. Tenemos que mentalizarnos de que la historia ha cambiado y de que tendremos que retomar la actividades en las que somos naturalmente competitivos.